Un buen amigo mío, amante de los juegos de palabras, cada vez que le preguntaban como le iba la cosa, respondía:»Aquí estamos, sobremuriendo».
Me apropié de la ocurrencia, hasta que se ese buen amigo murió. Entonces la cosa dejó de tener su gracia.
Es más, con el paso del tiempo ese SOBREMURIENDO se convirtió en una reflexión más profunda y así hay días aciagos en que no cabe otra manera de describirse.
Lo bueno de toda esta anécdota es, en contraposición, la palabra SOBREVIVIENDO que pronunciaba a menudo con desgana, adquirió más altura que la habitual. Retengan SOBRE como encima del simple discurrir de la vida. No tengo más reto, ni en seis meses, ni en lo que me quede. Saludos.

2 respuestas a “Sobremuriendo”
Esto me hizo recordar a un amigo mío muy enfermo que cuando le preguntabas, ¿cómo estás?, respondía: mejor que mañana. Al fin murió.
Ahí está. Esas ocurrencias tan triviales quedan en el la mente y ganan peso según pasa el tiempo. Ay. Gracias por comentar Amira. Un abrazo.