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Leer más : 61Por la mañana, mi madre me felicitó a cada paso sosteniéndome bajo la tierra que la sepulta. Con tanta fuerza que retumbaron en mi cabeza las palabras de bendición de mi padre un día en que apartó su senilidad, me reconoció y me bendijo. Mi suegra, y doctora, me felicitó en el hospital y me…
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Jericho
Leer más: JerichoMe he impuesto la tradición de escribir unas palabras a mi mujer en el Día de Madre. Es lo justo, ella es la que verdaderamente guía a mis hijos a pesar, o precisamente, porque yo paso más tiempo con ellos. La verdad es que en esta ocasión lo tengo fácil. Quiero devolverle el eco de…
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Muy poco y luego nada
Leer más: Muy poco y luego nadaEn mi estudio, ahora aprendo muchas cosas apasionantes leyendo el libro del ex-Talking Heads David Byrne ‘How music works’. Cuando salgo a la calle, compruebo que me cuesta mucho más aprender según van pasando los años. En las más moderas pantallas veo que como sociedad no hemos aprendido nada: aún no ha acabado la Primera…
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Nunca veré ‘Emilia Pérez’
Leer más: Nunca veré ‘Emilia Pérez’Jacques Audiard estaba enfrente de mí, un periodista más de una rueda de prensa de en un festival de cine. Corría el año 2012 (creo) cuando Audiard promocionaba ‘De roville et D’os’ (De óxido y hueso). Era su siguiente película tras ‘Un Profeta’, que, aunque larga, me gustó por aportar algún punto original a la…
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Cada corazón se rompe de una manera diferente
Leer más: Cada corazón se rompe de una manera diferenteYa les adelanto que no voy contestar a la pregunta. A su vez se preguntarán el porqué de escribir en esta entrada. Les confesaré que mi corazón se ha roto con un adiós varias veces y otras tantas se ha recompuesto con un hola. Como dice mi cantautora favorita, Mary Chapin Carpenter, a la que,…
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Ah, el piano sonando en La Fenice
Leer más: Ah, el piano sonando en La FenicePor lo común me atengo a un consejo bastante sensato atribuido a Oscar Wilde: «Se tú mismo, todos los demás papeles están adjudicados». Pero reconozco que si hubiera podido convertirme en otra persona, esa hubiera sido Keith Jarrett tocando el piano en La Fenice. Sólo imaginarlo casi suelto un lágrima ( y no suelo llorar).…
